CONOCER
A Cristo a través de su revelación perfecta.
Congregados al Nombre del Señor Jesucristo.
«Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.»
La Palabra de Dios permanece para siempre y transforma vidas.
1 PEDRO 1:25A Cristo a través de su revelación perfecta.
Todo el consejo de Dios con fidelidad expositiva.
Como hacedores de la Palabra en la vida diaria.
El glorioso evangelio de la gracia de Dios.
«La Palabra permanece para siempre.»
«Creemos en la inspiración y autoridad de las Sagradas Escrituras y procuramos que ellas sean el fundamento de nuestra enseñanza, nuestra vida congregacional y nuestro testimonio del Evangelio.»
El Evangelio y el amor de Dios para su vida.
Enseñanzas, estudios y recursos para crecer.
Predicaciones y conferencias para tu edificación.
Conoce nuestros horarios, dirección y cómo llegar.
Eventos, campañas y actividades especiales.
«Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.»LUCAS 19:10
El Evangelio es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Te invitamos a conocer el propósito eterno de Dios revelado en su Hijo Jesucristo.
Escudriña las Sagradas Escrituras a través de estudios expositivos, versículo a versículo, de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento.
El nacimiento y expansión de la Iglesia por el poder del Espíritu Santo.
Reuniones presenciales y estudios para toda la familia en nuestro local de Saturno 1352.
Formando a niños y jóvenes en el conocimiento y amor de las Sagradas Escrituras a través de lecciones bíblicas pedagógicas, dinámicas y Cristo-céntricas.
«Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.»
La iglesia se reúne cada semana a orar. Si tienes una necesidad espiritual, de salud o familiar, puedes confiarnos tu motivo de oración con absoluta reserva.
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.» — Filipenses 4:6